¿Por qué no usamos el dinero?

ESPAÑOL:

Llevo 18 meses viviendo completamente sin el uso personal del dinero. Regalé todo el dinero que tenía (unos ahorros y una herencia) más mi carro, la parte de una casa que heredé y todas mis demás posesiones menos las pocas cosas que tengo en mi mochila. Cuando trabajo, si es algo que considero de utilidad social lo hago gratis y si no, acepto el dinero y entonces lo regalo. Recibo todo lo que necesito del desperdicio o la generosidad de los demás. Este mes, mi novia Laura está compartiendo este experimento conmigo. No va a usar su dinero, sino que va regalando los $800 (~$11000 pesos argentinos) que le quedaban de sus primeros tres meses aquí en Argentina.

¿Por qué estamos viviendo así?

Hay dos razones principales.

1) El dinero que regalamos va a hacer más bien para la gente a la que lo regalamos que haría para nosotros o para la gente y las corporaciones de los que compraríamos dentro de un estilo de vida más normal. Hemos regalado mucho a organizaciones caritativas de altísima calidad y eficacia. En particular, la Fundación en contra de la Malaria, la que provee mosquiteros para proteger a familias africanas de los zancudos y la malaria, y Give Directly, el que provee dinero directamente a las mujeres de algunas de las familias más pobres de la Kenia. También damos a personas necesitadas que conocemos por el camino. Finalmente, he dado otra parte para ayudar a amigos y familiares con necesidades. La gran mayoría de las personas que reciben este dinero está entre los miles de millones que son dejados atrás por el sistema económico del mundo. Este mundo es fundamentalmente injusto y cualquier cosa que podemos hacer para ayudar a los más necesitados lo hace un poco mejor y les da a esas personas una mayor posibilidad de seguir ayudando a sus familias y sus comunidades.

2) Creemos que un mundo es posible en que la gente se ayuda mutuamente sin el uso del dinero. O sea, un mundo en que hacemos lo que podemos para aportar y tenemos el acceso libre a todo lo que necesitamos. No podemos cambiar todo el mundo de la noche a la mañana, pero sí podemos experimentar con esta idea en nuestras propias vidas por dar libremente y sin expectativas de lo que tenemos y recibir sin vergüenza lo que necesitamos de los que tienen la voluntad de darnoslo. Creemos que tanto dar como recibir libremente son interacciones mucho más humanas, que vienen del corazón, que los intercambios de mercado que se llevan a cabo por el autointerés de los partidos involucrados. Cada vez que damos a alguien que no tiene nada para darnos a cambio cometemos el acto revolucionario de afirmar que su valor no tiene nada que ver con su riqueza. De igual manera, cuando pedimos comida en un restaurante, con humildad pero sin vergüenza, afirmamos que nuestro propio valor no tiene que ver con lo que tenemos en el bolsillo. Cada vez que damos, lo hacemos con amor. Cada vez que recibimos, sabemos que viene del amor y no del autointerés. Y eso es bonito.

– Adam
Moreno, Buenos Aires, Argentina

¡Laura y yo!

¡Laura y yo!

ENGLISH:

I’ve already written some stuff related to this in English. Here and here and here. But now Laura and I are spending a month together and she’s joining me in moneylessness, giving away instead of using the $800 that she saved while studying here in Argentina. So, we’ll be continuing with this unusual lifestyle of giving away everything we have to those in need and asking others for the things we need, basically foods and rides while we explore ourselves, each other, and the people and places of the South. (Georgia doesn’t seem so “south” anymore.)

So why don’t we use money, buying and selling things like everyone else?

Two broad reasons.

1) The money we’re giving away, donated to highly effective charities and individuals in need, will simply do more good for the recipients than it would for us or for the owners of the businesses where we will otherwise spend it. Why? Because the global economy is incredible unequal and some people don’t have their basic needs met. They lack prevention of preventable diseases, effective roofs, and food or water. Having essentially nothing of material value, they have nothing to trade to get the things they need, and thus the global market economy doesn’t work for them. At all, really. So, in order for them to get basic things, we have to give them to them. And that’s a lot better than giving some more money to the local supermarket, or having some more toys, we think.

2) We think a world is possible where people contribute freely to their society and have free access to the things they need. That’s a world without money. We can’t build that overnight, but we can work to carve out a little moneyless niche. And in doing so, we can give freely, affirming that our fellow humans have value, even if they don’t have anything to give us in return. And we can ask for what we need, humbly but without shame, recognizing that we have value even when we have nothing to give. Our own little part of the global economy, then, is built on love and solidarity, not self-interest. I’m proud of that.

– Adam
Moreno, Buenos Aires, Argentina

Verduras regaladas del corazón que cocinamos. :)

Verduras regaladas del corazón que cocinamos en casa de Gonzalo. 🙂

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2 thoughts on “¿Por qué no usamos el dinero?

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